viernes, 27 de marzo de 2009

Tony Meléndez: Prodigio Y Superación

Rev. José Eugenio Hoyos

En el V Encuentro Catolico de este fin de semana Sábado 28 y Domingo 29 de Marzo en el D.C. Armory en Washington D.C., miles de personas tendremos el gran privilegio de compartir con el guitarrista y cantautor Tony Meléndez conocido a nivel mundial, quien careciendo de sus dos brazos pero con una mente positiva para superarse, logró adiestrar de tal manera los dedos de sus pies, hoy es considerado por los grandes críticos como un excelente guitarrista e interprete de la canción católica. Sus melodías se concentran especialmente en la alabanza al Señor, y con sus impedimentos superados motiva a otros que tienen sus dos brazos y se creen quizás derrotados o que no pueden.

Tony Meléndez es el gran ejemplo de superación prodigioso y de las ganas y optimismo de demostrar que cuando uno se traza metas y se deja guiar por las manos poderosas de Jesús todo es posible y el camino aunque sea difícil de recorrer, Dios va abriendo brechas para que lo podamos seguir. Tony Meléndez ha cautivado grandes auditores, estudios y a través de sus melodías y mensajes muchos se han acercado de nuevo a Cristo. La constancia es esencial para aprender a desarrollar las habilidades que tienes, y por supuesto los lugares extraordinarios corresponderán a aquellos que tengan la visión de volar más allá de su geografía familiar, personal e internacional.

Demuestras tener una autoestima positiva:
  • Cuando vives sembrando vida
  • Cuando das vida con tu propia vida
  • Cuando alimentas el horizonte de la esperanza
  • Cuando de una hoja seca haces abono
  • Cuando eres delicado y riegas tu entorno de paz, amor, serenidad y respeto
  • Cuando te conviertes en un semilla de bien

En cada concierto Tony Meléndez nos devuelve la paz al espíritu y nos invita a seguir viviendo.

viernes, 13 de marzo de 2009

La obra del Padre Chelo pastoral de la paz

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

En mi búsqueda para encontrar soluciones a los problemas que aquejan a nuestra sociedad actual y en todo lo que tenga que ver con la paz, me inquieta siempre el tema de la pobreza y las desigualdades sociales de nuestro mundo. Cada vez que visito un país me lleno de curiosidad por saber cuales son los índices de la pobreza, sus problemas sociales y de igual forma saber y entender cuales son las soluciones que se le están dando a esta problemática. Tiene que existir un alivio ante esta triste situación.

Al visitar recientemente República Dominicana me quede muy sorprendido y admirado de la obra misionera y evangelizadora que está realizando el Padre Rafael Delgado conocido como Padre Chelo, con su hermano también sacerdote el Rev. Jesús Delgado. Se han destacado a nivel internacional por ser unos grandes predicadores. El Padre Chelo actualmente es párroco de una de las iglesias más pobres y necesitadas de la ciudad de La Vega en República Dominicana. Cuentan los habitantes de aquella región marginada que después de las 6 de la tarde no podía nadie entrar a ese lugar por la violencia, las drogas y las violaciones sexuales que se cometían.



Con la llegada del Padre Chelo hace más de 6 años regresó la tranquilidad y la paz. Muchos de los drogadictos que querían asesinarlo al escuchar y ver la obra del Padre Chelo se convirtieron. Los que antes eran pandilleros, drogadictos y adoradores de satanismo son predicadores, evangelizadores y hasta han formado la gran orquesta católica musical “Renacer”. “Lo que nosotros creemos imposible es más que posible para Dios” dijo el religioso.

De todo lo que me impresionó es su celo apostólico para los más necesitados y desplazados de nuestra sociedad. Por eso motivo fundó hace varios años el hogar del niño Padre Fantino, para niños huérfanos y abandonados. Fundador de la congregación religiosa Hermanas Misioneras del Padre Fantino, productor y director del programa “Jesús Sana Hoy”, Microvision, canal 10 y ahora el canal La Voz de María, me impresionó además de su calidad humana, su inteligencia, su sencillez, su carisma, su voz de trueno en la predicación. Para la Iglesia la vocación y el desarrollo de su apostolado son un verdadero ejemplo que convienen no solamente con sus mensajes en la prédica sino con sus obras, que en el camino pastoral son semillas que siembran paz y esperanza.

jueves, 26 de febrero de 2009

Con estómagos vacíos no habrá paz

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

Mientras existan seres humanos que cada día se acuesten con los estómagos vacíos y muertos de hambre por la carencia de los alimentos, muy difícil le pondrán cuidado a los llamados de la paz o a trabajar por la paz. ¿Con que alientos y con cuales alimentos? Por favor señores(as). La pobreza de muchos de nuestros hermanos en diferentes países del globo terráqueo dificulta satisfacer necesidades elementales de las personas: la alimentación, la salud, oportunidades de trabajo, derecho a una vivienda digna.

Si mil millones de personas viven en el mundo sin ni siquiera con un salario mínimo ¿cómo podemos hacerles entender de una justicia social? Si tenemos que entender que con hambre y miseria las mentes se adormitan. La indigencia, por ejemplo, que encontramos en países desarrollados (homeless) y en los que están en vía de desarrollo (indigentes – pordioseros o mendigos) horroriza a cualquier conciencia normal y debe movilizar a los espíritus solidarios a fin de lograr, con inteligencia y decencia, la superación de los cuadros aterradores de desigualdad social a que da lugar.

Cuando visité por primera vez a El Salvador me llamó mucho la atención en las colonias o barrios de clase alta ver grandes mansiones y casonas que enseguida tenia de vecinos a pequeñas casuchas con familias humildes. Se podía a leguas ver una inmensa brecha entre ricos y pobres. Los politiqueros en tiempos de campaña es cuando se acuerdan que existen los pobres y para comprar sus votos en nuestros países les regalan mercados o se les lleva una canasta con porciones alimenticias y una carta para obligarles a votar.

Desafortunadamente la corrupción entorpece y agudiza todo. Tiñe de hipocresía la denuncia permanente y no poco cierta de los peculados de periodos anteriores. La corrupción introduce el desaliento. ¿Para que un pobre le interese trabajar por la paz si no encuentran paz los estómagos de sus hijos? Un caso patético es el de las situación que viven muchos de los colombianos, la guerra no ha afectado a los ricos, ha afectado y asesinado a los más pobres y vulnerables de la sociedad. Con resentimiento y hambre la paz ira muy pero muy despacio. Es hora todavía de hacer algo antes que los estómagos vacíos comiencen con una nueva revolución.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Hazme un instrumento de tu paz

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

Todas las escuelas privadas y publicas en territorio de conflicto o donde supuestamente reina la tranquilidad deberían antes de comenzar y al finalizar el día, recitar la oración atribuida a San Francisco de Asís: “Señor, hazme un instrumento de tu paz”. En Romanos 8, 26-27, Jesús, sabiendo que la oración es la interprete de la esperanza, y que el hombre vive mientras la esperanza alienta, a fin de que la nueva vida y la esperanza no se nos agostasen nunca, nos prometió el Espíritu que nos traería paz, que nos enseñaría como orar y superaría nuestra debilidad para orar realmente: “El mismo Espíritu aboga por nosotros con gemidos inefables, y él que escudriña los corazones conoce cual es el deseo del Espíritu, porque intercede por los Santos según Dios.”


Y ese mismo Espíritu es el que quiere compartir San Francisco de Asís hasta toda la eternidad. Esta oración no es tan complicada, todo lo contrario con la suavidad espiritual nos va dirigiendo a lo que el hombre hoy en día debe hacer al luchar por el bienestar, la solidaridad y por la paz entre las naciones. Ahora que hemos empezado la Cuaresma uno de nuestros propósitos para crear conciencia de que regrese la paz es tener en todos los hogares y en nuestro diario vivir la oración por la paz de San Francisco de Asís:



“Señor, hazme un instrumento de tu paz
donde hay odio, ponga yo amor
donde haya ofensa, ponga yo perdón
donde hay discordia, ponga yo armonía
donde haya error, ponga yo verdad
donde haya duda, ponga yo la fe
donde haya tinieblas, ponga yo luz
donde haya tristeza, ponga yo alegría
oh Señor, que no me empeñe tanto
en ser consolado como en consolar
en ser comprendido como en comprender
en ser amado, como en amar
porque dando se recibe
olvidando se encuentra
perdonando se es perdonado
muriendo se resucita la vida”



¡Empecemos la Cuaresma dando paz!

lunes, 23 de febrero de 2009

Manos de los jóvenes construyendo la paz

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

Definitivamente nos causa mucha alegría la darnos cuenta y testificar que en muchos países los jóvenes y los niños son los grandes artífices en la construcción de la paz. Desafortunadamente es a ellos que les quitamos el derecho de vivir en una sociedad tranquila, donde puedan moverse a cualquier sitio sin ser amenazados por la violencia.

Una de las manifestaciones de la ausencia de la paz lo hemos experimentado en los actos criminales en algunas escuelas y colegios donde jovencitos ciegamente les han quitado la vida a docenas de jóvenes y niños inocentes. Aquí según mi punto de vista los culpables no son tanto los niños o los jóvenes son los propios padres de familia los que con sus actitudes negativas y de violencia han creado a sus hijos en una cultura de falta de respeto a la vida, de solucionar todo a la fuerza y a la violencia. Son los padres de familia que indirectamente ponen las armas a sus hijos y estos fácilmente se desahogan de sus frustraciones o resentimiento acabando con la vida de otras personas. Otro fenómeno que lleva a los jóvenes a delinquir es la falta de Dios y de valores morales en los hogares cuando esto sucede así ya para los jóvenes nada es importante.

La UNICEF y la Asociación de Scouts en Colombia crearon por ejemplo el proyecto “Manos a la Paz” que consiste en desarrollar talleres de aprendizaje sobre conceptos relativos a la tolerancia, al respeto por el otro, ala participación y la construcción de la paz. Además es un impulso para el movimiento de los niños por la paz, pues los principales protagonistas de esta acción son jóvenes entre los 14 y 18 años en ejercicio de su derecho a participar, de poner manos a la obra para crear un nuevo país en el que la guerra y la violencia sean cosas del pasado. La mano del proyecto “Manos a la Paz” tiene una significación particular; en el meñique se expresa el derecho a pertenecer a una nación rica y diversa. En el índice, la comunicación franca y sincera y el pulgar la solidaridad, la capacidad de trabajar para cambiar la realidad violenta. La palma representa el espacio para imaginar el futuro deseado. En realidad hoy los jóvenes que trabajan con sus manos por la paz tienen la palabra. ¡Escuchémoslos!

viernes, 20 de febrero de 2009

La globalización nos empuja al tiempo de los cavernícolas

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

La lucha por la paz debe continuar siendo una prioridad mundial y mucho más ahora donde la globalización viene con gran empuje abriendosle caminos desproporcionados. La ciencia, la tecnología, la investigación avanza, como lo hace también la pobreza, la violencia, la violación de los derechos humanos, la desigualdad social y el hambre por doquier. Será que las consecuencias de la crisis económica será una excusa para disimular la miseria que han dejado los imperios poderosos para disimular sus garras opresoras contra los más pobres?



La globalización hoy en día, nos plantea un desafío ético: la responsabilidad moral de todo para con todos. La fragilidad y vulnerabilidad universales penetran e invaden nuestras conciencias; en este mundo todos dependemos de todos y nada de lo que hagamos o dejemos de hacer es ajeno al destino de los demás. Ya estamos sintiendo los estragos de un mundo global. No hay ya estrategias de huida para nadie. La pregunta no es como cambiar el curso de la historia, sino como hacer que esta historia sea realmente más humana. El individualismo consumista y apolítico es el peligro más serio de nuestro momento. El mundo global es cada vez más injusto, violento y depredador, que reclama un testimonio profético y una acción integral y estructural a favor de la justicia, de la paz y del respeto a la naturaleza.

El Espíritu de Dios habla a las comunidades del resucitado, especialmente desde los pobres y excluidos de la tierra. La globalización escandalosamente está llevando a nuestra gente pobre a la época de las cavernas, sólo sería tomar unos minutos de nuestro tiempo y darle una mirada a los grandes cinturones de pobreza por ejemplo, las favelas en Brasil, Río de Janeiro, Sao Paulo, los Tugurios en Colombia, las afueras de la capital de México, los terrícolas de las montañas de Venezuela, etc. Da pena que en pleno siglo XXI todavía nuestra gente viva miserablemente en cuevas, chozas de latas y cartón, muriéndose de hambre y entonces: ¿Qué papel y beneficio juega la globalización?

Foto: Colonia LRGV, México

jueves, 19 de febrero de 2009

No nos dejemos arrebatar la paz

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

De cada uno de nosotros depende que exista la paz. Sonaría extraño de que si todos nos juntáramos a gritar por la paz se oiría solo una voz y tendríamos un gran eco con resultados positivos. Nuestra experiencia común demuestra que hace falta que cada uno se ocupe un poco más de su propio desarrollo interior. Sólo así podrá ayudar, de manera más justa, más eficaz y más apropiada al prójimo.

Se debe desear la paz, no tan sólo para poseerla de modo personal, sino también para darla a quienes más la necesitan. Lo más maravilloso es que la paz es un don que, cuanto más se entrega al prójimo en gestos de concordia y amor, más crece, madura y se arraiga en nuestro corazón. Nadie puede arrebatarnos la paz, si nuestra mente esta enraizada en la confianza en Dios.

Para que los discípulos pudieran llevar adelante el proyecto de Dios y realizar su vocación, era necesario que primero Jesús entrara donde ellos se encontraban reunidos y les diera la “paz” y luego, venciendo los obstáculos interiores, lograran abrir las puertas del cenáculo, para llevar al mundo el mensaje de salvación.

Esto es muy importante pues habían recibido de Jesús el mandato de otorgar en su misión el don de la paz. “Al entrar a la casa, saluden. Y si la casa fuera digna, su paz vendrá sobre ella; mas si no fuere diga, su paz se volverá a ustedes” (Mateo 10, 12-13).

La paz de la que Cristo nos habla en los evangelios no tiene nada que ver con la ausencia de dificultades que experimentan quienes viven replegados sobre si mismos y en estructuras arqueológicas. Allí, no hay autentica paz, la verdadera seguridad sólo puede hallarse en el corazón de Jesús. El es el refugio que impulsa al verdadero creyente a llevar su palabra de paz al mundo entero.

No nos dejemos arrebatar la paz, aprendamos de los niños. Cuando ellos tienen un gran tesoro en sus manos, no se lo dejan quitar. Quisiera que reflexionáramos sobre la canción de 3+2 “Los niños queremos la paz”:

Se paró el reloj
en el andén de la estación,
despertó una canción,
en un rincón del corazón.
Son de aquí, son de allá,
se fueron sin poder hablar.
Su familia somos todos
y nunca vamos a olvidar.

Amigo conmigo tú puedes contar,
y todos unidos vamos a ganar.

Canta conmigo canta
gritaremos basta ya.
Ven y dame la mano,
los niños queremos la paz.
(BIS)

Nuestra voz llegará
por la tierra y por el mar,
yo estaré, tú estarás
y nunca nos podrán callar.
No nos van a quitar
la esperanza de vivir,
en un mundo sin temor
donde poder ser feliz.

Amigo conmigo tú puedes contar,
y todos unidos vamos a ganar.

Canta conmigo canta
gritaremos basta ya.
Ven y dame la mano,
los niños queremos la paz.
(BIS)

Hoy estamos aquí
te queremos cantar,
los niños queremos la paz.
Hoy estamos aquí
te queremos cantar,
el mundo quiere estar en paz.
Canta conmigo canta
gritaremos basta ya.
Ven y dame la mano,
el mundo quiere estar en paz,
el mundo quiere estar en paz,
el mundo quiere estar en paz.