Hace ya varios años tuve la oportunidad de conocer al ingeniero Salvadoreño Luís Napoleón Folgar López y nos hicimos muy buenos amigos. De inmediato nos identificamos porque teníamos muchas cosas en común, menos por supuesto la edad y la carrera profesional. El un ingeniero y yo un sacerdote diocesano, pero un denominador en común tenemos los dos: el querer servir al prójimo. Tantos jóvenes profesionales que terminan una carrera y inmediatamente quieren empezar a ganar y a ganar dinero para rápidamente conquistar el mundo, viajar, formar un hogar, comprar el carro del año, etc.Muy pocos quieren devolver a los más necesitados por las ganancias recibidas. Lamentablemente nuestros jóvenes profesionales han invertido los valores y se han olvidado de ellos. Muchos increíblemente hasta han olvidado los padres de familia que se esforzaron y se sacrificaron para darles una buena educación a sus hijos. Pero en el caso de Luís Folgar es todo lo contrario. Yo estoy convencido que como él en este mundo hay personas con un gran corazón y un gran sentido humano que están sufriendo en nuestra sociedad y en nuestros países las consecuencias de la guerra, de la pobreza y del aislamiento social.

Después de terminar su carrera en la Universidad de Virginia Tech, Luís decidió fundar una organización llamada “Hermanos sin Fronteras” conocida como HESINFRO cuya misión es proveer la educación moral e intelectual necesaria para que los niños que viven en las calles de las grandes ciudades aseguren un mejor futuro para si mismos y sus futuras generaciones. HESINFRO brinda una oportunidad para proveer educación intelectual y formación moral a la infancia que vaga por las calles y que esta olvidada por la sociedad y destinada a fracasar. El llamado es para todos y cada uno de nosotros podemos multiplicar las bendiciones que Dios manda cada día.
Una de las formas de conseguir Paz es brindar esperanza. Que los nuevos profesionales, los jóvenes universitarios se unan a estas campañas de solidaridad, de amor, y de crear conciencia para llevar soluciones a los más necesitados, a los que se están quedando atrás en el mundo contaminado de indiferencia, para que aquellos que viven y triunfan en este país no olviden sus raíces, su gente y los que sufren carentes de oportunidades. Se voluntario de “Hermanos sin Fronteras”, únete a llevar esperanza, y así se un multiplicador de Paz. Para más información llamar al teléfono 540-239-6802.





