jueves, 28 de febrero de 2008

Constructores De Hermandad

A pesar de que en algunos sitios del mundo la Paz es todavía esquiva, donde todavía existen diferencias abismales entre pobres y ricos, lugares donde se callaron el sonido del cantar de los pájaros, y solo se oye el sonido de las balas de los fusiles y los tanques de guerra, mitad de la humanidad continua luchando por construir un mundo más justo, fraterno, solidario y lleno de bienestar para todos.


La paz no es la sola ausencia de un conflicto externo, porque si así fuera, estaríamos valorando de igual manera la paz del que triunfa a la paz del que nunca lo intentó. Y no es lo mismo la mediocridad que la lucha. La lucha por el bien es ya una victoria de vida. (Nieves Garcia)
Una forma importante de construir la hermandad es darle un puesto primordial a la mujer. En la liberación de los pobres, la lucha de clases, el aporte decisivo lo han dado las mujeres. Dentro de la Iglesia por ejemplo las mujeres han hecho un aporte invaluable con su trabajo pastoral, su presencia activa, su rostro femenino, alegre, festivo, y acogedor. Frente al machismo mal entendido, la iglesia deberá hacer un esfuerzo por rescatar su dignidad promoviéndolas y dándoles una participación más visible y teniendo en cuenta sus puntos de vista.

Y finalmente para construir una hermandad sólida debemos conjugar a diario estos tres verbos:


COMPRENDER: es hacer real el amor es ponernos en lugar de los demás para poder entenderlos.

CONCERTAR: es acallar el egoísmo, dialogar y llegar a acuerdos de "ganar-ganar" sin perdedores que se tornan enemigos.

CONVIVIR: es poner vidas en común en lugar de competir, y por supuesto, es el resultado feliz de comprender y concertar. Convivir es guiarse por la bondad sin dejarse aprisionar por el poder. Es crear lazos de hermandad.


Vivir en Paz es vivir en Armonía y en Hermandad.

viernes, 8 de febrero de 2008

¡Millón de Gracias!

Reciban de todo corazón un millón de ¡Gracias! a todos los 5 millones de voces, que se hicieron sentir el pasado 4 de febrero en las principales ciudades de Colombia y el mundo entero. Gracias a Dios y al Espíritu Santo que iluminó a los creadores de esta campaña; a esos jóvenes universitarios valientes que insistieron y perseveraron en su lucha por la Paz. Esta marcha fue por la Paz, la Justicia y la Libertad de todos los secuestrados en Colombia y en el mundo entero. Aquí no hubo distinción de clases sociales, ni de nacionalidades, ni de idiomas, todos en un millón de voces fuimos una sola Colombia. Una Colombia que grita por la libertad.

También quiero aprovechar para darle gracias a todas las personas que se hicieron presentes en la Plaza de la Libertad, cerca de la Casa Blanca en Washington donde, en la misma ciudad hace muchos años, el líder de los derechos civiles Martin Luther King Jr., dijo por primera vez “I Have a Dream,” “Tengo un Sueño.”

Igualmente gracias a nuestro pontífice, el Papa Benedicto XVI quien el Miércoles de Ceniza, pidió por la Paz de Colombia, por la pronta liberación de los secuestrados, y le dio esperanza y ánimo espíritual a Yolanda Pulecio (madre de Ingrid Betancourt, secuestrada por las FARC) y a su comitiva que los recibió en el Vaticano.




Que ójala la bendición del Papa Benedicto XVI llegue a todos los cristianos a la Colombia desangrada por la violencia, de los alzados en armas, a todos los que marcharon, a los bienaventurados que trabajan por la Paz; y también por el cese de fuego en Kenia y en Irak.


¡GRACIAS Y UN MILLON DE BENDICIONES!



A seguir trabajando y orando por la Paz y por la Libertad de los secuestrados.